
El embarazo es una etapa llena de cambios, y uno de los más comunes —aunque menos comentados— es el estreñimiento. Muchas mujeres embarazadas sienten que les cuesta más ir al baño, que las heces son más duras o que pasan varios días sin evacuar con normalidad.
La buena noticia es que, en la mayoría de los casos, se trata de un problema temporal relacionado con los cambios hormonales y físicos del embarazo. Y sí, la alimentación y algunos hábitos sencillos pueden ayudar mucho.
¿Por qué no puedo hacer caca bien durante el embarazo?
Mami, hay varias razones por las que el intestino se vuelve más lento en esta etapa:
- Las hormonas relajan el intestino: Durante el embarazo aumenta la progesterona, una hormona que ayuda a mantener el útero relajado. El problema es que también relaja los músculos del intestino, haciendo que el tránsito intestinal sea más lento.
- El útero presiona el intestino: A medida que el bebé crece, el útero ocupa más espacio en el abdomen y puede comprimir parte del intestino, dificultando el paso de las heces.
- Menos movimiento y cambios de rutina: El cansancio, las náuseas o el reposo hacen que muchas embarazadas se muevan menos. Y el movimiento es clave para estimular el intestino.
- Suplementos de hierro: Muchos suplementos prenatales contienen hierro, y este mineral puede endurecer las heces y aumentar el estreñimiento.
- Menos agua de la necesaria La hidratación es fundamental. Cuando el cuerpo necesita más líquidos para el embarazo y no se bebe suficiente agua, el intestino absorbe más líquido de las heces y estas se vuelven más secas.

La clave es combinar alimentación prebiotica, hidratación y hábitos saludables.
1. Comer fibra
La fibra ayuda a que las heces sean más blandas y fáciles de expulsar. Algunas opciones muy útiles son:
- Alcachofa de temporada: admás de ser ricas en fibra, apoya el higado en secretar jugos fundamentales para la digestión
- Avena: aporta fibra soluble y ayuda al tránsito intestinal.
- Aguacate: combina fibra y grasas saludables que favorecen la evacuación.
- Fruta fresca y verduras variadas: especialmente kiwi, pera y ciruela.
Prueba el zumo de ciruela
El zumo de ciruela es un clásico por una razón: contiene sorbitol y fibra natural que ayudan a estimular el intestino. Un vaso pequeño al día, preferiblemente por la mañana, puede ser suficiente para notar mejoría.
Muévete un poco cada día
Caminar, hacer yoga prenatal o ejercicios suaves ayuda a activar el intestino y mejorar el tránsito.
Un ejemplo de desayuno que ayuda al tránsito
- Copos de avena con yogur, semillas de lino y frutos secos
- Una pieza de fruta (kiwi o pera).
- Un vaso pequeño de zumo de ciruela.
En resumen
El estreñimiento en el embarazo es muy frecuente y suele deberse a las hormonas, la presión del útero y cambios en el estilo de vida. Comer alimentos ricos en fibra como alcachofa, avena y aguacate, tomar zumo de ciruela, beber suficiente agua y elevar los pies al ir al baño son estrategias simples que pueden marcar una gran diferencia.
Cuidar el intestino también es cuidar el bienestar durante el embarazo.